Yael Córdova / El Economista
Aún hay quienes consideran que la tarjeta de crédito puede ser una extensión de sus ingresos y no sólo una herramienta para manejarlos; por tanto, todavía es recurrente el error de retirar efectivo de un plástico sin tomar en cuenta que esto podría salir más caro.
De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), 88% de las operaciones con tarjeta de crédito es para la compra de algún bien o servicio y 12% restante es para disposiciones de efectivo.
Abraham Vergara Contreras, académico del departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, consideró que éste puede ser el crédito más caro que se puede conseguir debido a las altas comisiones que genera esta transacción: “Hay que tomar en cuenta que por salir de un apuro momentáneo puede quedar endeudado por largo tiempo si no paga en su totalidad”.




